lunes, 18 de agosto de 2008
Tenerife
martes, 1 de julio de 2008
De vez en cuando la vida, nos besa en la boca

Esta es una de las muchas frases "con sustancia" que nos ha dado Joan Manel Serrat. Para mi su significado es que, a veces, muy pocas veces, nos ocurre algo, que es tan fantástico, tan único, que es como un beso en la boca.
Tengo suerte: a veces me pasa. No continuamente como me gustaría, pero de vez en cuando, me ocurre algo que me ilusiona, que me hace que el dia sea mejor, que veas la vida de otra forma. Son cosas casi, casi sin importancia. Normalmente no son cosas materiales. Son momentos, instantes, que te hacen sentirte especialmente bien.
Cuento todo esto para que entendaís que significa para mi haberme encontrado con "esto". "Esto" es ni más ni menos, que una autora de novela negra, FRED VARGAS, y lo escribo así en mayúscula porque sus novelas son absorventes, sus personajes son absolutamente embriagadores, y porque su descripción de Paris y de Francia es tan embriagadora, que en los dos meses que hace que la he descubierto ya me he leido cuatro novelas suyas.
Soy una fan de la novela negra. Es dificil encontrar algún autor al que no conozca. Por eso todavía es más grato que me haya encontrado con su prosa y su mundo un tanto surrealista.
Me estoy dosificando el resto de sus novelas. No quiero que se me acaben. No quiero que este idilio de amor se me termine. Aunque pueda volver a releerlas, como todo el la vida, la sorpresa y la emoción es la de la primera vez.
He estado buscando en internet sobre la autora, (ah!!!! si!!!! no lo he dicho!!! pero es una mujer), y aparte de las entrevistas que he encontrado, también he podido averiguar porque se llama así.... Su seudonimo viene del personaje de Maria Vargas, interpretado por Ava Gadner, en "La condesa descalza"......... Que más puedo decir!!!!! Es uno de los personajes que mejor refleja la "mujer" "mujer".
Definitivamente: estoy rendida a sus pies.
lunes, 12 de mayo de 2008
por fin!!! la lluvia

Llueve...
Detrás de los cristales, llueve y llueve.
Sobre los chopos medio deshojados,
sobre los pardos tejados,
sobre los campos llueve...
Eso decía el gran maestro Antonio Machado y después Joan Manuel Serrat lo cantó en su album de homenaje. Desde entonces a ahora han cambiado muchísimas cosas. Primero, que el efecto invernadero ha provocado que no llueva lo regularmente que debiera, y segundo, que no estamos en su amada Castilla, sino que estamos en Catalunya. Aquí no hay chopos, ni olmos. Aquí hay plataneros y acacias. Al borde del Mediterraneo, como también Serrat canta y cantó. Este mar tan nuestro, tan deseado y tan castigado. Ese mar que nos trajo invasores, que nos trajo nuestra cultura, que nos enseñó a negociar en lugar de imponer. Primero fenicios, griegos, romanos... todos ellos han dejado una impronta en nuestra forma de ser y de sentir. Todo ello hace que cuando miras al mar, cierres los ojos y huelas el aire sepas que estas en el Mediterraneo. No hay otro sitio como este en el mundo.
Soy inmensamente afortunada. Después de muchísimos años he conseguido vivir en un sitio a menos de 100 metros del mar. Veo el mar desde el comedor, desde la cocina, desde la misma habitación en la que hoy escribo este post. Hoy veo el mar gris, con un cielo gris,.... difuminado al fondo. No se puede distinguir la separación entre el mar y el cielo. El aire es húmedo. Ha llovido estos dos últimos días. Tanto, como que en 48 horas se ha cubierto el 15% de la recogida de agua de todo un año. Me encanta!!!!! Esos dias de lluvia, en los que hace un poco de frio. Fuera ruge el viento y tu estas en casa, resguardado, en el sofá de casa, con una manta en los pies, y viendo en la televisión una película (a ser posible romántica).
Hay que saber disfrutar de estos pequeños placeres. Cada vez seran más escasos.
miércoles, 16 de abril de 2008
sábado, 12 de abril de 2008

Hay sitios a los que no puedo volver. Son lugares que han marcado una época de mi vida y que me traen recuerdos especiales, a los que he prometido que no iría de nuevo porque sería como mancillarlos.
Esta semana he vuelto a coger los FGC y me he bajado en la parada de Reina Elisenda... Hacía por lo menos veinte años que no lo hacía. La mayoría de las veces quedábamos allí. En la parada. Entonces no habían móviles, así que si llegaba tarde (nunca pasaba) tu me esperabas en el coche, y si tu llegabas tarde (la mayoría de las veces) yo te esperaba a tí. No había, ni hay, mucha cosa que hacer en ese sitio. Esta debajo de un puente y no hay ni tiendas, ni escaparates, ni un bar.... por no haber, no hay ni un quiosco donde poder comprar un periódico.... asi que cuando te esperaba lo único que podía hacer era pensar y ponerme nerviosa.... Vendrá? no vendrá?... Siempre venías... Nunca me diste plantón.... pero en esos minutos en los cuales te esperaba, siempre tenía el corazón en un puño.... y cuando llegabas era como una liberación, como una alucinación... Estabas tan guapo!!!!!!.
Luego nos ibamos por tu barrio, Sarriá.... (eras un niño bien). Patatas bravas y una cerveza en el Bar Tomás... ¿Hay algo mejor?. Y luego pelicula sesión doble que por aquel entonces pasaban en el Cinema Spring en el Paseo Bonanova (hoy han construido unos pisos). Que sencillo era ser feliz. Unas palomitas. Dos películas y cuatro horas por delante para estar contigo.
Bueno!!!!!!!!!!!!! Pues todo eso se acabó hace mucho, mucho tiempo. Y yo, que soy una tonta sentimental, no quiero volver a los sitios en los que he sido feliz. No quiero que nada ni nadie me empañe los recuerdos que tengo. Asi siguen vivos. Así que no he vuelto al Bar Tomás, a pesar de que es el mejor sitio donde hacen las patatas bravas más buenas del mundo. Solo volveré si tu me llevas.
domingo, 23 de marzo de 2008
¿teñirme o no teñirme?: that's is the question

martes, 12 de febrero de 2008
Que es un amigo?

